Lecturas 2025: qué dicen mis libros de mí

Lecturas 2025 – libros leídos durante el año (todos)

Lecturas 2025: qué dicen mis libros de mí

Mirando todas mis lecturas 2025 juntas, me doy cuenta de que no son una lista al azar. Dicen bastante de cómo ha sido este año para mí.

Es la primera vez que hago un post así. Durante un tiempo había dejado de leer: el móvil me quita muchísimo tiempo y me distrae más de lo que me gustaría. Por eso, al ver todas estas portadas juntas, me siento muy orgullosa de todo lo que he leído en 2025.

Este año he vuelto a leer más ficción, como hacía antes. Novelas, sagas, historias en las que perderme. Y lo estoy disfrutando muchísimo. Leer ficción ha vuelto a ser un espacio solo para mí, de disfrute puro, sin objetivos ni aprendizajes que sacar.

Al mismo tiempo, he confirmado algo que ya intuía: los libros de autoayuda y no ficción prefiero escucharlos. Los audiolibros han sido compañía cuando estaba cansada, una forma de seguir leyendo sin exigirme sentarme con un libro. Para mí cuentan igual: escuchar también es leer. Y gracias a los audiolibros estoy leyendo más.

Lecturas 2025 – libros leídos durante el año (parte 1)

En total, en 2025 he leído 24 libros, el mayor número desde que llevo registro.

Desde que apunto mis lecturas: 2019: (7), 2020 (4), 2021 (3), 2022 (8), 2023 (8), 2024 (13) y 2025 (24).

También ha sido un año de cerrar cosas pendientes. He terminado libros que llevaba tiempo empezados, como el de Carlos Ruiz Zafón, El Laberinto de los Espíritus, (por fin cerré la tetralogía de la Niebla) o Jefa de tu vida, de Charuca Vargas. Incluso retomé Los intrusos, de Javier Pérez Campos en audiolibro, que había dejado a medias porque la primera vez me dio miedo escucharlo.

Y si pienso en los libros que más me han gustado este año, hay varios que se quedan conmigo.

La saga de Alas de sangre, de Rebeca Yarros, ha sido un descubrimiento enorme. Los tres libros me han enganchado muchísimo, especialmente el primero. Leer tan rápido y con tantas ganas me animó a seguir leyendo más ficción. Fue un punto de inflexión.

Cuenta atrás para el amor me encantó. Es una antología de relatos muy especial, al estilo de un calendario de adviento: cada día se abre un relato, casi siempre de amor y con temática navideña. Una auténtica pasada y una forma preciosa de leer.

La chica del lago, de Mikel Santiago, me pareció un libro muy bueno. Y además tiene algo especial para mí, porque desde este verano formo parte de un club de lectura llamado Crocheteras lectoras, organizado por la genial Duende de los Hilos. Siempre había querido estar en un club de lectura, y gracias a él he conocido El club del crimen de los jueves, El infinito en un junco y La chica del lago.

El infinito en un junco, de Irene Vallejo, aunque me llevó tres meses leerlo, me gustó muchísimo. El amor que siente la autora al contar la historia de los libros se nota en cada página, y está escrito de una forma preciosa.

Victoria sin hijos, de Natalia Aguado, fue un libro revelación. Me aportó argumentos muy valiosos para las mujeres que no quieren ser madres y lo disfruté mucho.

Y escuchar Detrás del ruido lo recuerdo con especial cariño. Es un plus enorme oírlo en la voz de su autor, Ángel Martín. Fue más que un audiolibro: fue compañía.

Lecturas 2025 – libros leídos durante el año (parte 2)

Si miro el conjunto, mis libros de 2025 dicen esto de mí:

  • que estaba aprendiendo a ponerme en el centro, a poner límites y a dejar de complacer tanto,
  • que necesitaba entenderme más que reinventarme, más conciencia que épica,
  • que usé el audio como acompañamiento cuando estaba cansada,
  • que el cuerpo empezó a importar tanto como la cabeza,
  • que la ficción fue refugio, no huida,
  • que me permití el placer sin justificarlo, leyendo romance, misterio o fantasía sin que todo tuviera que “servir para algo”,
  • que me hice preguntas importantes, también sobre decisiones vitales, sin aceptar respuestas prefabricadas
  • y que no fue un año superficial: menos postureo lector y más libros usados de verdad, para acompañar procesos.

De cara a 2026 no me pongo objetivos grandes. Me gustaría que tuviera los mismos libros, no hace falta que sean más. Y si son menos, tampoco pasa nada: no quiero agobiarme. Lo importante es que me apetece mucho seguir leyendo ficción.

No he leído por cumplir ni por acumular títulos. He leído (y escuchado) porque lo necesitaba y porque me apetecía. Y visto ahora, me encanta que haya sido así. ¡Feliz 2026!

Sin comentarios

Escribe un comentario