Adiós, disco duro SSD

Adiós, disco duro SSD

A veces las cosas no salen como uno quiere. Cuántas veces habremos dicho esta frase, ¿verdad? Al final, no he podido recuperar los archivos que había en mi disco duro SSD. La empresa fue muy amable conmigo y lo intentaron durante un mes entero con su equipo de I+D, pero no hubo suerte.

Así que he perdido el trabajo de final de máster que por fin me había decidido a hacer. He perdido muchísimas fotos de viajes, vídeos de cursos y… cosas que no recuerdo pero que según vaya haciendo memoria me fastidiarán muchísimo.

Fue un palo muy grande, no os voy a engañar. La semana que me ocurrió sufrí muchísimo de migrañas y me afectó bastante a mi estado de ánimo. El otro día cuando me confirmaron que no lo iba a recuperar también tuve un bajón, aunque por suerte, el chasco no me afectó a la salud esta vez.

De esto que me ha pasado, puedo mortificarme por los archivos perdidos que jamás recuperaré, por tanto, no servirá para nada más que para hacerme daño. O, por el contrario, puedo sacar una lección (o varias):

  • Regla del 3-2-1: voy a hacer una triple copia de seguridad como me recomendaron en la empresa de recuperación de datos: en ordenador, en disco duro externo y en la nube. Porque yo tenía una copia de seguridad dentro de mi ordenador en dos carpetas diferentes, pero si se te estropea el ordenador como me ha pasado a mí, pierdes todas las copias. Así que mejor en varios sitios distintos.
  • No puedo dejar que algo así me afecte a la salud. Son archivos, algunas cosas se podrán recuperar, otras no, pero la salud es lo primero. Sin ella, no puedo hacer nada más.
  • Volveré a levantarme. ¿Que hay que repetir el trabajo? Pues oye, se repite y se hace incluso mejor. Si lo pude hacer una vez, lo puedo hacer de nuevo.
  • Tenía las fotos guardadas sin mirar. Las que he podido conservar, las voy a imprimir (haciendo una selección, que tengo más de mil). Voy a llenar un álbum con 500 fotografías como recuerdo de lo que me ha pasado y como enseñanza. Esas fotos ya no las perderé. Yo tenía esa bonita costumbre de imprimir las fotos, no sé por qué dejé de hacerlo.

En otro orden de cosas, me gustaría dejar por escrito aquí. Que mirando las últimas publicaciones, la de la mascarilla y el neceser, me ha venido un pensamiento boicoteador: «No has hecho nada más, tienes que ponerte a hacer algo», pero entonces me he parado a pensar y no es verdad. Sí que estoy haciendo cosas: además de estar teletrabajando gran parte del día, estoy haciendo una muñeca de ganchillo para mi sobrina Rocío y estoy haciendo un curso gratis de Diseño Humano impartido por la Academia Red Diseño Humano súper interesante que me tiene absorbida. Claro, el tiempo es el que es, y ahora mismo lo estoy empleando en eso. Y estoy descubriendo muchas cosas de mí. Pero eso será un tema de otro post.

¡Gracias por leer hasta aquí! Feliz día 🙂

2 Comments
  • fieltros olleros
    Posted at 22:47h, 16 agosto Responder

    A veces ganas, a veces aprendes ! Así se habla!
    Ánimo crack!

    • mariolag
      Posted at 07:25h, 18 agosto Responder

      Muchas gracias, crack. Gracias por tus palabras, me encantan, me las apunto. Tú sí que eres un crack. 🙂

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