Contratiempos

Contratiempos

Al principio quise titular esta entrada como “Desastre”, luego como “Frustración”, pero según pasaban los días y todo se relativizaba, como suele pasar, pensé en la importancia de las palabras y quise rebajar el nivel de gravedad del asunto, que la verdad es que no tiene ninguna.

Lo que ha pasado se llama, sencillamente, vacaciones de Navidad. Este año he tenido más de la cuenta, hacía mucho tiempo que no tenía tantos días. Y no he tenido ninguna rutina, cada día ha sido diferente, y muy especial, pero claro, al no tener las horas de trabajo, las clases y los horarios normales, no he sido consciente del tiempo y de mis objetivos

He hecho mucho ganchillo: dos bebés (una chica y un chico), pero todavía me falta la zanahoria de la conejita para dar por zanjado el segundo amigurumi del reto. Llevo desde el último post queriendo hacer fotos en condiciones para ponerlas en el blog. 

¿Lleva un jersey y el culo al aire?

He hecho estos dos bebés porque me gustaría regalarlos (shhh, no digáis nada, que todavía sus papás no lo saben). Los he terminado en un tiempo récord para mí, cada uno en menos de una semana (es verdad que echándole horas). No podía parar de ganchillear, ha sido fabuloso y me ha dado más confianza para seguir con el reto. El fantástico patrón es de Blue Rabbit Toys, me encantan todos sus diseños.

Pero también me he frustrado muchísimo. Me equivoqué con el pañal del bebé chico, se lo hice al revés, lo que tendría que haber sido pañal acabo del color del culete (¿dónde tendría la cabeza?). Después quise hacerle el pelo de chico y me salió tan mal que parecía una caquita, literalmente, porque era marrón. Pero aquello que yo pensaba que era un retraso y algo terrible, se convirtió en algo mejor: cambié el color del pañal y le hice al muñeco el pelo rizado, más personalizado. ¡Y ha quedado muchísimo mejor de lo que había imaginado!

Un poco de análisis: ¿qué me estaba pasando?

Empecé a enfocarme en las cosas malas, en que no me salía, en que me había equivocado… Eso eran sólo contratiempos. Sin embargo, yo no era capaz de verlos así. Pensaba que era una inútil, una tonta, una incapaz. ¡Basta ya de insultarme! Ahora con el paso de los días lo veo como parte del aprendizaje. Por supuesto que me equivocaré, y lo haré mal, regular, genial, habrá de todo. Pero no por eso me tengo que rendir o tirar piedras contra mi propio tejado.

Me ha salido mal el pelo del bebé chico, sí, pero lo repetí hasta que me quedó mejor, al igual que el pañal. Además, esto es señal de que ya no me conformo con coser las partes del muñeco si han quedado mal. Sobre todo, porque quiero regalarlo y me gustaría que quedase en condiciones. También repetí el pelo de la bebé chica y uno de los brazos, que no terminaban de estar bien. Y fue genial cuando en un mismo día hice mal el cuerpo del bebé chico y esa misma noche lo volví a hacer, pero esta vez bien, en tiempo récord.

Y encima estoy haciendo dos amigurumis en medio del retogurumi, que son 16 muñecos. O sea, que no es que vaya de sobrada, pero si consigo hacer el reto (que esa es mi intención y uno de mis objetivos de 2020) pues oye, me habré demostrado a mí misma que soy capaz de hacerlo y habré conseguido más rapidez en el proceso. Dicen que la práctica hace al maestro, ¿no? Pues… ¡a practicar!

Así que sí, han sido algunos contratiempos que me han frustrado un poco en su momento, pero no ha sido ningún desastre porque no ha ocurrido ninguna hecatombe. Simplemente han sido vacaciones, que de vez en cuando también son muy necesarias. Ahora vuelvo con las pilas cargadas y con ganas de descubrir 2020. ¿Me acompañas?

2 Comments
  • Edu
    Posted at 18:43h, 12 enero Responder

    Te acompañamos crack!

  • mariolag
    Posted at 20:32h, 12 enero Responder

    ¡Gracias, CRACK!

Escribe un comentario