De tus miedos pueden salir grandes aprendizajes

De tus miedos pueden salir grandes aprendizajes

¡Hola! Hoy traigo un amigurumi con enseñanza. Se llama Everest y está inspirado en la película Abominable, que cuenta la historia de un yeti que va a parar a la azotea de un chica en un enorme edificio en Shanghái. La joven, junto a sus amigos, intentará ayudarlo a que vuelva a su lugar de origen, en donde fue capturado.

Cuando vi la película, me quedé embobada con el personaje de Everest. Además, cuando hace magia, canta una especie de canción y es para comérselo. Me puse a buscar como loca patrones de ganchillo, a ver si había alguien que ya lo había tejido, pero no encontraba nada… Hasta que di con el patrón de Anniegurumi y me quedé embelesada. Podéis comprar su patrón en Etsy.

Me dije: «Jooo, quiero hacerlo, ¿pero cómo?». Nunca había visto ese tipo de lana, no sabía que en inglés se llama «fur», que es como pelaje, ni me había planteado la dificultad de hacerlo. Pero compré el patrón, esperando, algún día, la respuesta.

Fue en una tienda Tedi hace bastantes meses, yo diría que el año pasado. Antes del confinamiento seguro. Vi varios ovillos azules y me acordé de Everest. «Esto quedaría genial, voy a comprarme tres, por si acaso», pensé. A pesar de mis ganas por tejerlo, se quedó durante meses en una bolsa.

Esta semana, no sé por qué, me atreví a coger los ovillos, me leí el patrón de arriba abajo y me lancé a la aventura. Para mi sorpresa, aunque al principio me resultaba difícil ver , el ganchillo empezó a entrar por los puntos como si estuviera haciendo un muñeco con algodón normal. Me sorprendí a mí misma viendo que era más fácil de lo que había imaginado. Yo, al contrario, pensaba que era lo más difícil del mundo y que no lo iba a conseguir. Cómo me gusta tirarme sueños abajo, ¿no?

Por suerte, me atreví a hacerlo y lo he terminado en un tiempo récord. Ponía que necesitaba un ganchillo del 9 pero sólo tenía del 6 en casa. Lo que pasa es que ya estaba cansada de buscarme excusas y aplazarlo: «Cuando tenga tiempo, cuando tenga la lana, cuando tenga el ganchillo…». Si quieres algo, hazlo. Quizás no sea lo más sencillo del mundo, pero ya verás qué contenta cuando lo consigas. Y si no lo consigues a la primera, pues deshazlo y sigue. Yo le bordé la cara varias veces hasta que conseguí la expresión que quería, también estuve probando los ojos, que no terminaban de encajar bien, y le hice un pie más pequeño que tuve que repetir. Pero he disfrutado tanto con el proceso de hacerlo, que ha sido una experiencia MA-RA-VI-LLO-SA.

Terminé de tejerlo anoche, con el ruido de la lluvia de fondo y el olor de la tierra mojada que tanto me encanta. Por eso siento que es como si lo hubiera traído la lluvia. ¡Y ahora no puedo parar de abrazarlo!

¿Y sabéis qué es lo más bonito? La diseñadora me ha escrito por Instagram y me ha hecho muchísima ilusión, me he sentido muy privilegiada. Ella cuenta que hizo este patrón para su hijo pequeño porque le gustaba mucho la película. Me encantaría, algún día, ser capaz yo también de diseñar amigurumis. No sé, a veces, lo sueños se cumplen.

2 Comments
  • MMM MMM...
    Posted at 12:42h, 17 septiembre Responder

    Mmmmmmmm mmmmmmmmmme encanta!!

    • mariolag
      Posted at 13:02h, 17 septiembre Responder

      Ohhhh, ¿el mmmmmmmm es cantando como Everest? Tú sí que me encantas <3

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