La oveja Jaska

La oveja Jaska

No os lo vais a creer, ni yo misma lo creo. ¡He terminado la oveja de mi #retogurumi y me siento muy orgullosa de ella! ¿Os acordáis de que no me salía el vestido? Bien, lo repetí tres veces, ese punto bobble (punto bob/popcorn) era imposible y creo que el vestido lo tejí del revés, tengo esa sensación. Además, las orejas no me convencían porque se las había cosido tan arriba que parecía una coneja. Por eso yo la llamaba la «Oveja-Coneja».

De esto aprendí que no debo desanimarme si no me sale la primera vez (ni la segunda, la tercera…), tengo que perseverar. Luego el resultado final y todo lo que he aprendido para llegar hasta él merecieron la pena. De momento no puedo continuar con el reto ganchillero de My Sweet Crochet Friends porque no tengo el libro conmigo, pero eso no significa que no pueda seguir con el ganchillo.

Sin embargo, una tarde del fin de semana pasado, me puse manos a la obra y empecé a repetirla. El vestido me salió y eso me animó a seguir con el resto del cuerpo. En menos de dos o tres días terminé las botas con sus piernas y, aunque una de ellas está un poco torcida porque no la cosí muy recta, estoy bastante contenta con el resultado. La he llamado Jaska en honor a una perrita maravillosa que me ha robado mi corazón perruno.

Me vine tan arriba porque la gente me felicitó cuando subí la foto a Instagram, que decidí que el siguiente muñeco que haría sería una Lalylala. Desde que las descubrí quise hacer una. Hay una muñeca que es una mamá canguro y tiene un hijo canguro en la barriga (¡qué difícil!). Todas me parece que tienen una complejidad bestial. Y no me he equivocado.

He decidido hacer la «Mariposa Pavo Real». ¡En qué hora! Pero bueno, sé que tengo que intentarlo y hacerlo las veces que hagan falta hasta que me salga bien. El cuerpo y la cabeza los hice en un día (yujuuu) y el sombrero lo terminé a la mañana siguiente. Me puse muy contenta con el resultado.

Otro cantar ha sido a la hora de hacer las alas… La primera dificultad con la que me he encontrado es que el patrón es gráfico y no tengo ni pajotera idea de cómo se leen. Así que una cosa nueva que voy a aprender.

La segunda dificultad, pensaba que las alas eran simples (quizás esto me enseña que debería leerme el patrón, entenderlo primero y luego ponerme a ganchillear). Pues no, las alas son dobles, están formadas por dos capas que se cosen entre sí. El primer intento me ha salido desigual, a ver ahora cómo lo coso si no coinciden los puntos.

¡Pero que aquí no se queda la cosa! Como pensaba que el ala era simple, me preguntaba cómo podría esconder los hilos. Recordé no sé de qué tutorial que podría quemar los extremos con un mechero, así que me he liado a cortar todas las hebras sobrantes y a quemarlas (hipnotiza bastante ver cómo se consume el hilo). Pero lo malo de eso es que no lo sé hacer bien y se me han acabado soltando algunos hilos. Además, el ala se me está quedando churruscada. Menos mal que son dos capas cosidas y que puedo esconder los hilos dentro. De todas formas, he buscado tutoriales para ver cómo cerrar la labor. Os dejo ahora el que más me ha gustado y sigo cosiendo. ¡Nos vemos, crocheteros!

Esconder las hebras, muy útil si quieres cambiar de color. Tutorial de Duende de los hilos.

En este otro tutorial de Gloriarte, esconden el hilo con una aguja lanera. Van metiendo la hebra en distintas direcciones hasta asegurarse de que el tejido queda bien rematado. Yo lo estaba haciendo así, pero creo que no lo hacía lo suficiente. Al final se corta al ras y se trata de esconder para que no se note.

En este tutorial de Tejiendo Perú también pierde el hilo por el revés. Me ha parecido interesante porque te muestran diferentes hebras sueltas y cómo esconderlas (la del principio, la del final…). Tiran un poco del hilo para que quede fruncido, luego sueltan y el hilo se queda perdido. Me parece muy buen consejo.

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