Hoy vengo a enseñaros dos muñecos de ganchillo que he hecho con mucho cariño. Uno nació de un viaje precioso y otro, del deseo de acompañar a una amiga en un momento muy especial. Os cuento.
El pitufo de Júzcar
Hace poco fuimos de visita a Júzcar, el famoso pueblo de los pitufos. Es un lugar mágico, lleno de casas azules y detalles encantadores por todas partes. Allí, entre tanta ternura, me entraron ganas de llevarme un pitufo de recuerdo. Pero no encontré ninguno que me gustara… así que decidí hacer el mío propio.
Utilicé un patrón precioso de CrochetDesignWonders, que me encantó desde el primer momento. Lo tejí con mi ganchillo de 2,5 mm y ovillos de Katia, mis favoritos. Pero lo que de verdad lo hace especial son los ojos: los hice con fieltro, una idea que no venía en el patrón, y que me hizo sentir muy creativa.
Ahora ya tengo mi propio pitufo, que se ha unido al rincón de mis amigurumis. Eso sí, no lo puedo regalar a un niño pequeño porque los ojos no están cosidos con total seguridad. Así que me lo quedo yo, y estoy feliz con él.
cursoadicto
Posted at 17:40h, 09 mayoQué original foto sobre tus bonitas creaciones. Me encanta tu blog!
mariolag
Posted at 17:45h, 18 mayoQué suerte tengo de que seas mi cursoadicto. Muchas gracias por escribirme, boniato. Tq