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Tras bastantes horas, dos agujas rotas, alfileres doblados, cremalleras estropeadas y alguna que otra crisis, he terminado mi primer neceser hecho a máquina. ¡Vivaaaa! ¡Vivaaaa! Estoy súper feliz. Lo he hecho siguiendo el tutorial de Entremanos que os comparto a continuación.

Os voy a contar un rollo ("Muy bien, Mariola, así la gente no va a seguir leyendo")... En 2012 me compré un MacBook Pro (¿o fue en 2013?). El caso es que lo tengo desde hace 7 u 8 años y hace dos empezó a irme francamente lento. Se me paraba cada vez que abría dos programas a la vez y me tiraba una eternidad para editar vídeos. Me recordaba a mi antiguo PC, jiji. Así que en vez de comprarme un Mac nuevo, seamos sinceros, se me iba de presupuesto, decidí que me instalaran más memoria RAM y un disco duro SSD, que me ha durado dos años.

"¿He sido yo?", como diría Steeve Urkel. "Po zi", como diría Pozi... Vale, ya paro. Estaba yo haciendo el surco nasolabial (¿surco qué?) de mi muñeca Blythe mientras la estaba carvando y de repente he visto una mancha negra. Entonces he pensado, voy a darle más con la cuchilla para quitar ese tajo negro que le he hecho.

Hoy me gustaría escribir sobre el último amigurumi que he hecho. Tengo que ser sincera, no me gusta mucho cómo ha quedado. Creo que es por los ojos que le he puesto, quizás también sea por el color gris oscuro. El caso es que lo miro y no me parece tierno. Aunque ahora lo estoy mirando y me lo está pareciendo, jajaja.

Tenía muchísimas ganas de escribir este post porque si estoy escribiendo en el blog es gracias a haber hecho hace unos meses un programa que se llama Constánciate, impartido por Patricia Ibáñez. Tras tres años de tener creada la web, estaba a punto de tirar la toalla. Llevaba esos años pagando el dominio, el hosting, pero no tenía nada, estaba todo vacío, ni siquiera había blog.

Hoy ha sido un día complicado. Están por venir muchos más. No controlamos nuestras vidas, aunque tengamos esa falsa sensación de que sí, por sentirnos tranquilos.

A ver, no me quejo. Tengo trabajo y dada la situación ahora mismo y todo lo que he sufrido para encontrarlo, de verdad que no me quejo de que mi trabajo me quite horas libres. Sé que tengo que encontrar la fórmula de conciliar vida laboral con vida familiar y tiempo libre, pero ahora con el teletrabajo es más difícil. ¿Por qué?

Durante dos semanas he tenido la sensación de tiempo vacío sin aprovechar. Eso ha sido porque en mi vida han ocurrido cambios y además he tenido mucha más carga laboral, por lo que no he podido aprovechar los ratos libres para ver cursos online.